Despedida monseñor Sergio Contreras

El pasado sábado 5 de enero de 2018 a las 19:00 horas, falleció a los 91 años de edad don Sergio Contreras Navia, obispo emérito de nuestra Diócesis San José de Temuco, un incansable trabajador por los derechos humanos, la opción preferencial por los pobres, la cercanía con el pueblo mapuche, acogió al torturado y al perseguido y buscó la justicia y la paz en la Araucanía.

El apoyo al MCC.

El movimiento, desde su llegada hasta su despedida, le debe mucho. Él confió en el MCC, conocía de Cursillos (sin haberlo vivido) más de lo que muchos que lo han vivido lo  conocen, es paradójico. Pero así era nuestro Obispo.

“No he venido a ser servido, sino a servir”.

Lo trasladaron a nuestra Diócesis el 28 de diciembre de 1977 en reemplazo de monseñor Bernardino Piñera.

Tomó posesión el 15 de enero de 1978 y estuvo hasta el 3 de noviembre de 2001, cuando entregó su cargo a Monseñor Manuel Camilo Vial.

Entre las muchas actividades que marcan su vida consagrada, está su participación en los sínodos de obispos de 1971 y 1974 y ser secretario de la Conferencia Episcopal, al mismo tiempo que era obispo de esta zona.

Fue él quien impulsó el apostolado de los laicos y la promoción humana y cristiana de los más desposeídos. Se preocupó de los derechos humanos, manteniendo un comité de solidaridad. Bajo su gestión se reconstruyó la Iglesia Catedral, destruida por el terremoto de 1960 y la primera piedra la puso el 19 de marzo de 1981, día de San José. Numerosos feligreses cooperaron con él y trabajaron arduamente para que el templo estuviera listo para la visita de Juan Pablo II.

Fue el sexto obispo de Temuco y el viernes 14 de septiembre de 2007 celebró sus Bodas de Oro como sacerdote, en una hermosa ceremonia en la Catedral, presidida por el clero diocesano.

Fue requerido por comunidades mapuches para mediar en distintas situaciones y el 21 de octubre de 2001, cuando visitó la Intendencia de la Novena Región para despedirse de las autoridades de Gobierno, ya que dejaba el cargo el 3 de noviembre, indicó que el tema indígena fue una de las materias más importantes de su gestión y en ese entonces destacó que aún quedaba mucho por hacer, por no ser un problema que se solucionaría en el corto plazo. Así, instó a todas las partes a buscar los puntos en común para resolver este conflicto.

Monseñor Sergio Contreras Navia, obispo emérito que dirigió la Diócesis San José por 23 años, pasó sus últimos años en el Hogar de Ancianos Nuestra Señora del Carmen, bajo el cuidado de las religiosas.

  • 23 años dirigió la Diócesis San José. Fue el sexto obispo en la capital regional.
  • 46 sacerdotes fueron ordenados durante la administración de monseñor Contreras.
  • 200 capillas fueron creadas durante su gestión, gracias a su trabajo por formar y organizar comunidades en distintos sectores.

Misa de Exequias.

Al inicio de la Misa de Exequias, el Pbro. Carlos Hernández, Canciller de la Curia Diocesana, entregó los saludos del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile; del Nuncio Apostólico, Ivo Scapolo y del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de su Santidad.

A continuación, en el marco del acto penitencial, algunos hermanos del pueblo mapuche presentaron a Dios sus oraciones, en su lengua y según su costumbre.

Monseñor Héctor Vargas, en su homilía, señaló “Quisiéramos rendir un sentido homenaje, a uno de los signos del amor de Dios por esta Iglesia servidora de esta bendita tierra de La Araucanía y su gente. Me refiero a Monseñor Sergio Contreras Navia, quien desde la tarde del sábado se encuentra estrenado la vida nueva del resucitado… El Señor quiso llamarlo al lugar de los hombres justos y buenos, en las Vísperas de la Solemnidad de la Epifanía del Señor. Desde la fe, creemos que no es una casualidad, ya que el significado de esta fiesta, ofrece elementos que nos permiten entender el tipo de Pastor que fue don Sergio”.
“Don Sergio se destacaba por ser un hombre intelectualmente brillante, lo que hacía conmover hasta sus más enconados adversarios, era su auténtica humildad evangélica. La austeridad que predicaba, la vivía en profundidad”.

“Agradecemos a Dios habernos regalado tantas bendiciones y gracias a través de este Pastor, que, haciendo vida su lema episcopal, nos demostró hasta el final de sus días que: “ No vino a ser servido, sino a servir”. Fue un gran obispo, “pastor con olor a oveja como gusta decir el papa Francisco. Inteligente, abierto, generoso, transparente, cercano a la gente. Nada de lo humano estuvo ausente de su ministerio. Defensor apasionado de los derechos humanos, especialmente del pueblo mapuche. Siempre desde la fe y la persona de Jesucristo, a quien amó entrañablemente. Gastó su existencia al servicio de los demás, particularmente de los más pobres y humildes. Fue un gran amigo y maestro en el ministerio pastoral de otros obispos”.

Como signo de despedida de nuestra ciudad y de la diócesis en general, se realizó una procesión en sagrado silencio, por los alrededores de la Plaza de Armas. Momento muy especial, que fue acompañada de cientos de personas que se detuvieron para dar el último adiós a este querido pastor.

Finalmente, tras retornar al Templo Catedral, el obispo inciensa y rocía el cuerpo con el agua bendita, mientras el Coro Cantaba la antífona: “He venido a servir y…”.

Luego el féretro fue bajado a la Cripta, donde además descansan los restos de Monseñor Prudencio Contardo, primer obispo de la Diócesis y Monseñor Menchaca Lira.

Fuente: Comunicaciones Obispado de Temuco.

Autor entrada: administrador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *